El melanoma es un tipo de cáncer de piel que requiere un abordaje integral para su tratamiento.
Esta guía está dirigida a pacientes diagnosticados con melanoma, con el objetivo de brindar información clara y detallada sobre las opciones terapéuticas disponibles, sus principales indicaciones y una descripción precisa de las cirugías realizadas en estos casos.
El tratamiento del melanoma involucra a distintos profesionales de la salud: dermatología, cirugía, oncología, patología y, en ocasiones, especialistas en radioterapia y psicología. El trabajo conjunto permite definir la mejor estrategia según las características individuales de cada persona y del tumor.
La cirugía es la base del tratamiento en la mayoría de los melanomas detectados en etapas iniciales. Su objetivo es extirpar el tumor con un margen de piel sana para asegurar la eliminación completa de las células cancerosas.
La inmunoterapia estimula el propio sistema inmunológico para atacar las células cancerosas. Se utiliza principalmente en melanomas avanzados o metastásicos. Los medicamentos más utilizados son los inhibidores de puntos de control inmunitario (como pembrolizumab, nivolumab). Está indicada para pacientes con enfermedad avanzada, recaídas o cuando la cirugía no es posible.
La terapia dirigida utiliza fármacos que actúan sobre alteraciones genéticas específicas de las células tumorales, como la mutación BRAF. Está indicada en pacientes cuyo melanoma presenta estas mutaciones, sobre todo en etapas avanzadas.
La quimioterapia emplea medicamentos para destruir células cancerosas. Su uso es menos frecuente actualmente debido a la eficacia de otros tratamientos, pero puede considerarse cuando no se responde a inmunoterapia o terapia dirigida.
La radioterapia utiliza rayos de alta energía para destruir células malignas. Se reserva para casos especiales, como melanomas no operables, metástasis cerebrales o para aliviar síntomas.
El abordaje del melanoma depende de múltiples factores: el estadio, las características del tumor y el estado general de la persona. Es fundamental que el tratamiento sea multidisciplinario y adaptado a cada paciente. Ante cualquier duda, siempre consulte con su equipo médico especializado.